Familia Rosenthal sigue sin pagar derechos laborales a ex trabajadores de DIARIO TIEMPO

A través de las redes sociales, denuncias por los medios de comunicación y hasta con banners, colgados en las principales carreteras de San Pedro Sula, los ex trabajadores y ex trabajadoras de Diario Tiempo, siguen haciendo el llamado para que la familia Rosenthal, cancele sus prestaciones laborales.

El grupo de 300 ex trabajadores y ex trabajadoras, han denunciado que se encuentran en la precariedad a raíz de la falta del pago de sus derechos laborales. En ese sentido, continúan haciendo el llamado a la familia Rosenthal para cancelar la deuda. También, cuestionan al precandidato presidencial Yani Rosenthal, sobre como pretende gobernar un país, cuando sus ex empleados están en la miseria.

En una resiente publicación han señalado que otro de sus ex compañeros de trabajo ha fallecido sin lograr gozar de sus prestaciones laborales. A continuación el texto original:

“Otro ex compañero de Diario Tiempo que pierde la vida sin haber visto la justicia”

Se llamaba Samuel Chavarría y laboró por 37 años para Diario Tiempo. Lamentablemente ayer perdió su lucha contra el Covid y cerró sus ojos con el dolor de no poder dejar un patrimonio a su esposa y a sus hijos, ya que nunca le fueron pagadas sus prestaciones laborales.

Con Chavarría, son diez los ex compañeros que fallecen en las mismas circunstancias, mientras tres jueces tuercen la ley para favorecer a los Rosenthal y negar la justicia a 300 familias.

Chavarría trabajó por varios años en el departamento de Máquinas, pero con el pasar del tiempo los químicos afectaron su salud y solicitó que le cambiaran de área, decidiendo el Departamento de Recursos Humanos convertirlo en guardia de seguridad, si quería seguir dentro de la empresa.

El problema fue que Chavarría era un cristiano muy entregado y les dijo que aceptaría la decisión, pero portaría un arma solo para ejercer la nueva labor asignada, pero que nunca esperasen que disparara contra otro ser humano, porque Dios le había mandado a ser luz y vida, no muerte y tiniebla. “Jamás le quitaría la vida a un prójimo”, solía decir.

Aunque Chavarría se encargaba de proteger el área de clasificados, donde ingresaba dinero a diario, nunca hubo un asalto. Dios estaba protegiendo a uno de sus hijos buenos.

He escuchado en varias ocasiones a personas diciendo que le cobremos al Estado nuestras prestaciones, pues fueron ellos los que dilapidaron los bienes de los Rosenthal.

Eso ocurrió con empresas como Banco Continental y Empacadora Continental, que contaban con muchos bienes y grandes capitales, pero no así con Diario Tiempo, quizá por ser un medio de comunicación y por carecer de patrimonio, ya que ni el edificio ni la máquina en la que se imprimía el periódico estaban a nombre de Editorial Honduras.

En resumen, el Estado no tenía nada que expropiarle a Tiempo, por lo que al final fueron sus propietarios los que lo cerraron, dejándonos en completo desamparo a todos los trabajadores.

Además de su comprensión, pedimos su solidaridad. Solo reclamamos lo que por ley nos corresponde.

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